martes, 19 de junio de 2007

Las Relaciones Públicas como profesión





Por: Raúl Rivero Ayllón
Decano del Colegio Profesional de Relacionistas Públicos
Consejo Regional La Libertad.




Mediante Ley N° 25250, promulgada el 18 de junio de 1990, se creó el
Colegio Profesional de Relacionistas Públicos del Perú, estableciéndose que el 18 de junio de cada año se celebre el “Día del Relacionista Público Peruano”. Es a partir de esta fecha, en que las Relaciones Públicas trascienden las esferas del empirismo, la improvisación o la tergiversación de su verdadero objeto de estudio. Para algunos considerada como la ciencia de la integración humana; para otros, la ciencia que administra las controversias públicas. Cualquiera de estos dos enfoques, con la creación de su colegio profesional adquiere, por méritos propios, un nuevo status legal, desterrando aquella obsoleta creencia de que los relacionistas son sólo los organizadores de actividades protocolares y de la proyección de la imagen institucional, a través de notas de prensa que se divulgan en los medios de comunicación social.
Definiciones
Después de diecisiete años de la creación del su Colegio Profesional, los Relacionistas Públicos están demostrando que tienen por objeto de estudio científico los procesos de integración social de las organizaciones con su público. Al respecto, en el editorial de la Revista “RP NEWS”, citada por Dennis Wilcox y otros autores (2001), precisa que “las Relaciones Públicas son una función directiva que evalúa actitudes públicas, identifica políticas y procedimientos de un individuo o una organización en el interés del público, y planifica y ejecuta un programa de acción para lograr la comprensión y aceptación del público”.
Otra definición, más antigua aún, dada desde 1963, año en el que la Federación Interamericana de Relaciones Públicas organizó la IV Conferencia FIARP, en Río de Janeiro, Brasil. Allí se acordó reconocer que las Relaciones Públicas es “una disciplina socio-técnico-administrativa, mediante la cual se analiza, evalúa la opinión y la actitud del público y se lleva a cabo una acción planificada, continua y de comunicación reciproca, basado en el interés de la comunidad y destinada a mantener una afinidad y comprensión provechosa con el público”.
Los mismos conceptos fundamentales que rigen la doctrina de las Relaciones Públicas fueron ratificados en la primera Asamblea Mundial de Asociaciones de Relaciones Públicas, realizada en México (1978). Los representantes de las organizaciones nacionales de Relaciones Públicas de 34 países adoptaron el “Acuerdo de México”, que dice textualmente (Versión en inglés): “Las Relaciones Públicas es un arte y una ciencia social de analizar tendencias, predecir sus consecuencias, asesorar a los líderes de la organización y aplicar programas planificados de acción que sirven tanto a la organización como al público”. En el mismo “Acuerdo de México”, pero en la versión española se define que el ejercicio profesional de las Relaciones Públicas “exige una acción planeada, con apoyo de la investigación, en la comunicación sistemática y en la participación programada, para elevar el nivel de entendimiento, solidaridad y colaboración entre una entidad, pública o privada, y los grupos sociales a ella vinculados, en un proceso de integración de intereses legítimos, para promover su desarrollo recíproco y el de la comunidad a la que pertenece”. En consecuencia, no cabe duda que las Relaciones Públicas del presente siglo y de los venideros tienen como objeto de estudio los procesos de integración social de las organizaciones con su público.